20 agosto 2008

Elección objetal II: Anaclythos

Sin título-2Días después de abordar el anaclitismo en su vertiente “menos amable”, hoy os adjunto documentación sobre el punto de vista freudiano. El anaclitismo como embajador del complejo de Edipo y como destino "deseable" de la elección objetal, inconscientemente guiado por el fantasma de la mujer nutríz y del hombre protector
El artículo de hoy aborda la configuración (normativa y acomodaticia, incuestionablemente heterosexual y quizá ingenuamente victoriana) que Freud concluyó más adaptativa en la elección de parteneire.
Amados
buscando amados en un extraño baile de máscaras.
Ya os adelanto que esta serie de artículos se complementará con el próximo concepto relativo a la elección de objeto, el que abordará la vía narcisista.
Hasta entonces, la segunda parte:

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡¡Sí señor, como la vida misma!!. ¿Qué sería de nosotros si no le pusierais nombre a lo cotidiano?... ..mmmm.. a ver déjame pensar...
Yolanda Jiménez Rubio